Esconderte en hoteles en París, es casi posible con el juego The Saboteur, que si bien ya tiene sus meses, no deja de asombrarnos la perspectiva nueva que nos ha legado sobre la Segunda Guerra Mundial, pues la historia se recrea en la capital francesa, en el momento que las tropas alemanas avanzaban con mucha fuerza.
Aquí os dejo una muestra de lo que es The Saboteur
Sean es el protagonista de esta historia, o en su defecto, nuestro personaje y como la introducción lo indica, no le interesa todo lo que sucede a su alrededor pues es de origen irlandés. Pero claro que algo tenía que suceder, y varios de sus amigos mueren en manos de los nazis, siendo ese el momento en el que decide tomar armas.
Es un juego muy atractivo pues no sólo debemos derrotar a nuestros enemigos, que los tenemos en cantidad, sino que, al ser un juego compuesto de misiones, en muchos casos deberemos realizar otras cosillas, como perder a nuestros persecutores, o también intentar convencer a los ciudadanos a que nos ayuden.
Debemos intentar conseguir la mayor cantidad de puntos posible y nos llamará la atención el juego de colores que veremos en toda la ciudad, ligados estrechamente a los puntos a obtener. Ya lo veréis vosotros mismos…
Hay un punto del juego que, en lo personal, me ha gustado mucho y es la enorme cantidad de emblemas nazis que encontramos. No lo digo como comentario político o nacionalsocialista, antes que alguien lo llegue a pensar, sino que siempre estuvieron algo vetados, con lo que en los juegos que hemos conocidos, aparecían alguna vez.
Aquí abundan y lo que veo de bueno es que no intenta cambiar la realidad. Todos sabemos las aberraciones conocidas, pero no por ello debemos ocultarla, al contrario, debemos aprender de ella y mostrar la realidad, pues sólo así nos quedará claro qué fue lo que ocurrió.
Aquí vemos, por primera vez, cómo era el nazismo en cuanto a simbología y cómo la cargaba. Esto ocurrió en la vida real y en este juego, al estar armado así, nos deja claros que la historia la tienen más que aprendida y nos la quieren enseñar a nosotros a través de un juego.
No es un flash, pero The Saboteur es un juego increíble que debíamos comentar, al menos para salir un poco de la rutina a la que estábamos acostumbrados en el blog.
Imagen Museo del Louvre: Fotolibre